En el vasto escenario de la política, la militancia es el motor que impulsa a los compañeros comprometidos con diversas corrientes, desde el viejo peronismo hasta el kirchnerismo contemporáneo. A lo largo de la historia, hemos sido testigos de momentos cruciales, como el intento de magnicidio a la Compañera Cristina, que han sacudido los cimientos de nuestra nación. Sin embargo, en medio de la adversidad, el amor por la patria y la búsqueda incansable de justicia social han prevalecido.
Debemos encontrar una nueva forma de comunicar, la tradicional no va más, estando esta, en conflicto, con la no comunicación que proponen algunos candidatos. Esto es una triste realidad que puede alimentar el odio y la desconfianza entre las distintas corrientes ideológicas. Aunque la derecha parece tener siempre la habilidad de reacomodarse con el tiempo, es esencial recordar que la verdadera esencia de la política radica en la defensa de los derechos y la promoción de la justicia social.
En este nuevo mundo en constante cambio, la militancia persiste como un faro de esperanza, recordándonos que LA PATRIA ES EL OTRO, que debemos unirnos más allá de nuestras diferencias para construir un futuro mejor. El amor y la esperanza son parte de este camino, que nos guían hacia una sociedad más equitativa y solidaria. En última instancia, la política no solo es un conjunto de ideas y estrategias, sino una expresión de nuestro compromiso con la construcción de un mundo más justo y humano.
Hoy de cara a las próximas elecciones generales (2023), debemos fortalecernos, uniéndonos, luchando para que no aparezcan nuevos monstruos.
Dr. Perfietto, Bruno
